Mientras que para algunos turistas la isla de Holbox, al norte de Quintana Roo, es un lugar perfecto para relajarse y olvidarse de todo, para los habitantes se ha convertido en un verdadero tormento debido a las pobres condiciones en las que se encuentra.

La isla tiene un sistema de drenaje deficiente, apenas cuenta con servicios de seguridad y salud y el gobierno estatal se niega a brindarles los recursos para arreglar los problemas que solo se agravan más y más.

El año pasado del basurero se incendió y a falta de un cuerpo de bomberos no se pudo hacer nada para detener su propagación. Además, la lluvia provocó que además la materia fecal se mezclara con el agua y la arena.

La isla ni siquiera cuenta con un hospital, y el centro de salud que atienden solo un doctor y dos pasantes abre únicamente de lunes a viernes. En seguridad también se ven rebasados pues apenas seis policías se encargan del cuidado de 2 mil 500 habitantes y mil 800 personas que visitan la isla todo el tiempo.

Estas condiciones han llevado a los habitantes de la isla a lanzar un ultimátum al gobierno estatal, advirtiendo que si no solucionaban su problemática, se prohibiría el acceso a la isla.

Para el alcalde de la isla, René Correa Moguel, el mayor problema en la isla es el drenaje, pues no solo causa problemas visuales, sino que afecta directamente a la salud y turismo. Por este motivo ha decidido frenar el crecimiento demográfico de la isla hasta que los servicios públicos estén al día, algo complicado debido al reducido presupuesto que la isla recibe por parte del gobierno estatal, y es que la administración de Quintana Roo le destina apenas 2 millones 053 mil 200 pesos al año a la isla.

[Con información de El Universal]