Para ser un héroe no hacen falta súper poderes, no hace falta saber volar o tener visión de Rayos X… Para ser un héroe basta con SER, ser sin ataduras, entregarse sin miedos y encontrar a cada momento la oportunidad de ser y hacer felices a los demás.

Celebremos a nuestros niños con una receta mágica y sencilla para preparar desde casa a los héroes que tanto nos hacen falta…

¿Cómo se prepara a un héroe?

(Ingredientes para formar un adulto pleno y sin rollos…)

1. Consigue unos abrazos de oso, de esos que son apretados y estrujan hasta los huesos, déjalos macerar…
2. Agrega sin escatimar, cucharadas generosas de amor.
3. Incluye un par de orejas, para SABER ESCUCHAR (incluso cuando no existan las palabras) y mezcla muy bien.
4. Añade un ingrediente fino… ¿Sabes cuál es? EL TIEMPO. Aprende a usarlo…
5. Si en los pasos anteriores hay algo que corregir, hazlo de inmediato 
pero sin descalificar…
6. Bate con narraciones fantásticas, cuentos que por la noche permitan soñar y tener una visión clara del héroe que algún día habrá de ser.
7. Deja marinar tu carácter en una solución de
especias y paciencia. Recuerda, la «paciencia» es el nombre oculto del «talento».
8. El valor y el arrojo se consiguen confiando… Hornéalos con la mezcla anterior para creer en el ser humano que está frente a ti. Todo esto le carga de fuerza y le enseña a no darse nunca por vencido.
9. Para finalizar espolvorea EL SABOR DE LA RISA… si son
carcajadas, ¡mejor!
10. Cuando el platillo esté listo, aprende a ver a tu héroe de frente, reconoce su grandeza y comparte al mundo
la buena noticia.

Nuestros chicos son la mejor versión de nosotros mismos, honremos su presencia incluyendo estos ingredientes en su día a día.

 

[ZE] [QRO] Un Héroe from Instituto Thomas Jefferson on Vimeo.