Con la pandemia hemos hecho conciencia de la desigualdad que vivimos en México, por lo que es una gran oportunidad para el emprendimiento social; aseguró Lorena Jiménez salcedo, presidenta de Coparmex Querétaro.

En el programa “Desayunando con…”, que se transmite a través de Ciudad y Poder; la dirigente empresarial destacó que en esta crisis sanitaria nadie puede quedarse de brazos cruzados, por el contrario, es necesario unirnos para trabajar en la inclusión, de manera que podamos ser una sociedad más justa: “que no se quede solo en el reclamo, en el discurso o la demagogia”, por lo que aseguró, es un buen momento para el emprendimiento social.

Lorena Jiménez puntualizó que esta pandemia nos ha permitido darnos cuenta de la desigualdad en la que vivimos y saber que no todos viajamos en el mismo barco, sí en el mismo mar, pero con diferentes realidades.

Agregó que en el tema empresarial siempre hay ganadores y perdedores, por lo que dijo, en Coparmex migaron al tema virtual, los 70 servicios que ofrecen a las empresas: “no vamos a regresar a la normalidad de antes porque tecnológicamente nos adelantamos 10 años. Lo que pudimos hacer en 10 años, se tuvo que hacer de un día para otro. Hay empresas ganadoras como las dedicadas al tema tecnológico o las plataforma virtuales como las que se dedican a entregar productos a domicilio”.

La presidenta de Coparmex, Lorena Jiménez, detalló que debemos trabajar desde distintas trincheras para no seguir perdiendo empleos y recordó que en México se habla de 12 a 13 millones de personas que se quedaron sin trabajo dentro de la informalidad y cerca de 2 millones de empleos que se perdieron en la formalidad.

“Es por eso que en Comparmex hemos pedido apoyos para las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas, que son las que mueven a la economía. Hemos tenido la respuesta de que el gobierno no va a salvar a las empresas, pero lo que queremos es que se entienda que quienes generan empleo son las empresas, no es el gobierno, el solo genera las condiciones para que se den las inversiones y se genere el empleo, pero si se empiezan a morir las empresas, serán millones de familias las que se quedan sin sustento, generando problemas como la violencia social”.