Estamos acostumbrados al sistema electoral mexicano. Por lo mismo, y derivado a que en México el presidente es elegido por medio del voto popular, a muchos nos tener confusión (y curiosidad) saber cómo funcionan las elecciones en Estados Unidos.

Conocer el sistema electoral de nuestro vecino del norte adquiere mayor importancia mientras más se acercan las elecciones del próximo 8 de noviembre. Ambos candidatos, Hillary Clinton del partido demócrata y Donald Trump del republicano, podrían ser los más impopulares que jamás han participado en una elección estadounidense.

Sea cuál sea el resultado, habrá consecuencias para México. Evidentemente, unas peores que otras. Sin embargo, el primer paso para mantenernos informados es saber cómo funcionan las elecciones en Estados Unidos.

¿Por qué, por ejemplo, el candidato que tiene más votos de la gente no es necesariamente quien se queda con la presidencia?

Lo primero que tienen que saber, es que al próximo habitante de la Casa Blanca no lo elige el voto popular. Lo elige el voto electoral. Cada estado tiene cierto número de votos electorales.

En realidad es muy sencillo, quien tenga la mayoría de los votos electorales, gana.

En todo el país se ejercen 538 votos electorales. Por lo tanto, el ganador es quien tenga 270 o más.

¿Cómo se distribuyen estos votos?

Básicamente, cada voto representa un asiento en el Congreso, que está conformado (como en México) por dos Cámaras. En la Cámara de los Representantes (el equivalente norteamericano a la Cámara de Diputados) hay 435 asientos. En el Senado, hay 100.

En la Cámara de Representantes hay una representación proporcional. Es decir, que los estados tienen un número de asientos proporcional a su número de habitantes. En el Senado, cada uno de los estados tiene dos asientos, sin importar su población.

Cada estado tiene el mismo número de votos que asientos en el Congreso. Por lo mismo, la cantidad de votos es mayor dependiendo la población.

La fórmula es:

Votos= Asientos en la Cámara de Representantes + 2, por los asientos en el Senado.

Por ejemplo, California (el estado más poblado) tiene 55 votos electorales, ya que cuenta 53 asientos en la Cámara de Representantes + sus 2 en el Senado.

Kansas, por el contrario, tiene sólo 4 votos electorales.

Ahora bien, si sumamos todos los votos de todos los estados, nos da un total de 535 votos. No obstante, son 538 en total. Esto es porque se otorgan 3 votos electorales a Washington, D.C, que por ser el distrito capital, no tiene representación en el Congreso.

Eso nos da un total de 578 votos. Quien tenga 270 o más, gana

¿Todo bien hasta ahora? Bueno. Ahora la votación:

Cada estado (excepto Nebraska y Maine) da TODOS sus votos electorales al candidato que haya ganado en ESE estado.

Por ejemplo:

Supongamos que en California hay 500 personas. 251 votaron por Hillary y 249 por Trump. Sin importar lo cerrado de la elección popular, TODOS los votos electorales de California se van para Hillary, pues ella ganó California.

Por lo mismo, no importa tanto el número de votos totales que se tengan, sino los estados que se ganaron o no.

Si un candidato gana California, Texas, Florida y Nueva York, difícilmente perderá, pues en sólo 4 estados (los más poblados) ya tiene más de la mitad de los votos que necesita para quedarse con la Casa Blanca.

Pero hay más… como a los estadounidenses les gustó complicarlo todo…

¿Qué pasa con Nebraska y Maine?

Por sus legislaciones electorales locales, en Nebraska y Maine las cosas se deciden por medio de los distritos confesionales. Nebraska, por ejemplo, tiene 3 distritos (5 votos en total, sumando los dos que representan el senado) Si Trump gana en dos y Hillary en uno, un voto se va para Hillary y los cuatro restantes para Trump. Pero, de nuevo, esto sólo sucede en Nebraska y Maine.

Este curioso sistema da pie a escenarios bastante complejos. En el sitio www.270towin.com se muestra, de manera visual, cómo han sido las elecciones en años anteriores:

Una de las más polémicas han sido las del año 2000, cuando Al Gore obtuvo la mayoría del voto popular. No obstante, George W. Bush ganó la elección. ¿Por qué? En este mapa se puede ver a detalle (los rojos son los votos republicanos de Bush y los azules los demócratas de Al Gore).

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Si Al Gore hubiera ganado en Florida -donde incluso se hizo un recuento de votos- el resultado habría sido muy distinto. En total, Al Gore obtuvo 50 millones 996 mil 582 votos populares, contra 50 millones 456 mil 062 que obtuvo Bush.

En votos electorales, no obstante, Bush ganó por dos.

En la misma página se pueden ver previsiones para la contienda de este 8 de noviembre.

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