Mientras que en México enfrentamos un escenario en el que pronto nos quedaremos sin cerveza, en Francia se encuentran en la situación opuesta y se verán obligados a destruir 10 millones de litros de esta bebida.

Esta situación se da como resultado de la implementación de la ley seca en el país como parte de la estrategia de prevención de Covid-19 para evitar las reuniones, celebraciones y fiestas.

A diferencia de lo que ocurre en México, en Francia la mayor parte de la cerveza se almacena en barriles y sin pasteurizar, por lo tanto, su tiempo de vida es mucho más corto y se echa a perder en menos tiempo, motivo por el que ahora se ven en la necesidad de deshacerse de este mar de cerveza.

Con información de Sopitas.