Henrik Jeppesen nació en un pequeño pueblo de Dinamarca, sin embargo desde hace un tiempo puede decir que no vive en ningún lado, ya que considera al mundo como su hogar, así lo menciona mientras apuntala la frase con una breve sonrisa.

Este hombre tiene 28 años y lleva ya casi una diez años viajando sin parar, y en Abril cumplió una meta que se propuso: visitar todos y cada uno de los 193 países que según la Organización de las Naciones Unidas hay en el mundo.

Jeppesen ha dedicado más de 3.000 días de su vida, que es lo equivalente a 9 años estando de viaje, alojándose en miles de hoteles, se ha subido pidiendo aventón en más de mil autos, además de haber realizado 850 vuelos a bordo de aviones de 200 compañías aéreas distintas, ha llenado de visas y sellos diez pasaportes y lo que es más increíble de todo esto es que ha gastado muy poco dinero.

«Dar la vuelta al mundo y visitar todos los países me ha salido por unos 50.000 euros en total. Puede parecer mucho, pero teniendo en cuenta que he necesitado más de 3.000 días para conseguirlo, en realidad no he gastado más que 15 euros al día, todo, todo incluido. Si me hubiera quedado en Dinamarca habría gastado mucho más».

El caso es que cuando era niño le daba miedo viajar. Sólo ir de su pueblo a Copenhague, la capital de Dinamarca, le desasosegaba. «Había mucha gente, todo iba muy deprisa. No estaba acostumbrado a ese ritmo y me atemorizaba».

Pero le gustaba el cine. Pasaba horas y horas delante de la pequeña pantalla de su casa, devorando películas sin parar. Películas francesas, italianas, japonesas, chinas, mexicanas, españolas. Así que, con la cabeza llena de cine y sólo 17 años, tomó un avión y se plantó en Egipto.

Una vez en Egipto empezó a trabajar en una fábrica de plásticos, pero algo tenía algo claro, aquello no era lo suyo. El viaje le gustó, pero aún no se había sacado del cuerpo el miedo a viajar, a explorar lugares desconocidos.

Aún tenía muchas ganas de ver mundo, así que se propuso a seguir viajando, poniéndose como meta no parar hasta visitar 50 países. «Y cuando ya los había visitado, decidí ir a por todas y viajar a todos y cada uno de los países que existen en el mundo», asegura el danés.

Ese mismo lunes aterrizó en Madrid, pero por poco tiempo ya que Henrik viajó a Brasil, luego a Argentina, desde allí a varias islas remotas (incluidas las Malvinas), después aterrizaría en Sudáfrica, después pasaría seis meses recorriendo Europa en auto, luego se detuvo un mes en la islas Seychelles y terminaría en Nueva Zelanda, donde espera permanecer entre 3 y 5 meses.

«Lo peor de viajar como yo lo hago es que estás solo y no tienes muchas ocasiones de ver a tus amigos o familia, pero a mí me vale la pena».

En estos momentos, Henrik ha hecho de viajar por el mundo su forma de ganarse la vida. «Me di cuenta en 2012 de que podía vivir de esto. Y eso es lo que hago. Es el mejor trabajo que existe. Soy libre, sin ataduras, no hay nadie que me diga lo que tengo que hacer», subraya el danés.

En estos momentos tiene acuerdos con empresas, mismas que le pagan por promocionarlas a través de sus numerosos seguidores en las redes sociales y de su blog. Los hoteles y las compañías aéreas le regalan estancias y boletos de avión a cambio de que hable de ellas en su blog, en su cuenta de Twitter, de Facebook o de Instagram.

Hasta hace poco, Henrik se tenía que buscar la vida para financiarse sus viajes. Sus claves para viajar por poco dinero son varias. Aquí te las vamos a mostrar, primero, estar pendiente de las ofertas de las compañías aéreas.

Segundo, moverse pidiendo aventón es otra de las claves para una vuelta al mundo low cost. Durante su travesía se ha subido a más de 1.000 coches, y dice que nunca ha tenido una mala experiencia.

Mucha gente, cuando tiene vacaciones, viaja. ¿Pero cómo son las vacaciones de un tipo que se pasa el día viajando sin parar y que no tiene un lugar al que llamar casa? «Para mi vacaciones es estar en el mismo lugar un mes, en un hotel sin moverme de allí. A eso lo llamo yo vacaciones», así lo comenta Henrik.