Según la agencia surcoreana Yonhap, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha enviado este jueves al este de la península de Corea un avión de reconocimiento WC-135 Constant Phoenix, equipado con los dispositivos para detectar elementos y partículas radiactivas que quedan en el aire tras una prueba nuclear.

El lanzamiento de la aeronave, tiene como misión recoger muestras de la atmósfera para detectar una posible explosión nuclear, fue ordenado en relación con una eventual prueba nuclear que podría llevar a cabo Corea del Norte. Días atrás, el WC-135 Constant Phoenix había arribado a la base aérea de Kadena en Okinawa, Japón.

La medida norteamericana llega poco después de que Corea del Norte realizara el miércoles un simulacro de un ataque con misil contra EE.UU., supervisado por el líder de este país asiático, Kim Jong-un. Las autoridades norcoreanas mostraron un vídeo en que se ve un misil balístico de alcance intermedio dirigiéndose hacia el territorio estadounidense.

El pasado 9 de abril EE.UU. envió sus buques de guerra a la península coreana ante posibles amenazas militares que ha lanzado Corea del Norte, quien a su vez ha prometido una dura respuesta al respecto. La iniciativa ha desembocado en un gran conflicto regional que también ha incluido a Corea del Sur, Japón, China e incluso Rusia.

Por tanto, Pyongyang aprovechó el desfile militar anual del pasado 15 de abril para mostrar músculo, exponiendo sus últimos logros militares y su alta preparación para responder a cualquier amenaza.

En la mismo desfile histórico, también se presentó una canción sobre Hwasong, las unidades de artillería encargadas de los lanzamientos de misiles balísticos, en la que se elogia la capacidad de vuelo de estas armas. “Tan rápido como un relámpago” para “desafiar al imperialismo”.