Los españoles que descubrieron Tenochtitlan con Hernán Cortés regresaron a España relatando historias sobre la que en aquel entonces era la capital del imperio Azteca. Sin embargo, la historia más terrorífica que se escuchaban de los soldados es aquella que relataba una torre hecha con miles de cráneos humanos. Durante mucho tiempo se dio que esta torre era solo un cuenta, pero, hoy podemos decir que era muy real.

Recordemos que los aztecas tenían la costumbre de decapitar a las víctimas de sus sacrificios humanos. Una vez terminado el ritual, los sacerdotes practicaban agujeros en los cráneos y los colgaban unos junto a otros formando una planta cuadrada o circular, como si fuera una torre. La estructura se llama «tzompantli», y estamos seguros que haber visto esa majestuosa torre tuvo que ser aterrador.

Los arqueólogos han descubierto algunos «tzompantli» en lugares como Chichen Itzá o Tula, pero el más famoso de ellos se había estado escondiendo de los ojos de los exploradores. Se trata del «tzompantli» del templo mayor de Tenochtitlan, una torre de calaveras que, según los registros del soldado español Andrés de Tapia, a su llegada en 1521, contaba con más de 60.000 cráneos en su estructura.

Esa torre legendaria fue hallada por un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Arqueología e Historia de México (INAH), el cual está enterrado en el mismo centro de Ciudad de México, en las inmediaciones de la catedral metropolitana.

Las primeras excavaciones en el lugar se remontan a 2015, pero hasta no fue sino hasta ahora cuando los investigadores realmente están convencidos de haber encontrado la mítica estructura que se calcula que tiene 6 metros de diámetro. El descubrimiento arroja un dato aún más siniestro a la ya de por sí infame leyenda del «tzompantli» del templo mayor. La estructura no solo tiene cráneos de guerreros rivales. También hay calaveras de mujeres y niños, un detalle hasta ahora desconocido que obliga a reinterpretar las tradiciones bélicas y religiosas de los aztecas.

Por el momento han aparecido más de 676 calaveras dispuestas en una estructura circular, pero se cree que aún tienen que aparecer muchas más. Los cráneos formaban una pared mirando hacia el exterior.