La Diócesis de Querétaro considera que la situación del racismo en México y Querétaro es completamente diferente a la que se vivie día con día en los Estados Unidos.

Perciben que en los Estados Unidos el racismo ha sido parte de grandes movimientos a lo largo de su historia por lo arraigado que está en el país vecino, en comparación con México.

Estiman que casos particulares como el asesinato de Giovanni, albañil de 30 años en el estado de Jalisco, fue derivada de un abuso por parte de policías municipales, más no gererada por un movimiento racista.

Y que las comunidades indigenas han sufrido por no ser integrados al desarrollo que gozan todos los mexicanos.

También lamentaron la violencia en las manifestaciones contra el racismo en San Francisco California, y el vandalismo que sufrió la estatua de Fray Junipero Serra.

Fuente: El Universal Querétaro