En la provincia de Chumbibilcas, en el departamento de Cuzco, Perú, tienen una forma muy particular de celebrar el Año Nuevo. No lo hacen con fuegos artificiales y comida, en cambio, los habitantes se enfrascan en salvajes peleas con sus amigos y familiares.

Se trata del tradicional ‘Takanakuy’, un festival en el que los participantes pelean violentamente unos contra otros para recibir el año nuevo.

Pero estas peleas están justificadas, no se trata de golpear al prójimo por diversión, sino de resolver los conflictos y mejorar la relación que existe entre ellos.

Las peleas ocurren ente música, bebidas y un ambiente festivo, y solo ocurren cuando ambas partes están de acuerdo en hacerlo para resolver problemas amorosos, disputas legales y financieras o simplemente para reconciliarse por algo que haya ocurrido a lo largo del año viejo.

Las peleas son presenciadas por decenas de testigos y cuentan con jueces que determinan al ganador o detienen la pelea de ser necesario.

El evento sirve como forma de justicia comunitaria para aplacar los conflictos entre los residentes y permitir comenzar un nuevo año en paz.

[Con información de Infobae]