Jacques Dubochet, de la Universidad de Lausana, Joachim Frank, de la Universidad de Columbia y Richard Henderson, de la Universidad de Cambridge, fueron elegidos como los ganadores del premio Nobel de Química de este año por el desarrollo de la criomicroscopía electrónica, una técnica que permite obtener fotografías tridimensionales de alta resolución de moléculas y átomos indivuiduales.

Fue en 1990 cuando Henderson logró utilizar un microscopio electrónico para generar una imagen tridimensional de una proteína a resolución atómica, pero con los avances logrados por Dubochet y Frank se llegó más allá y se pudo construir fotografías de alta resolución sin alterar el estado de las moléculas fotografiadas.

Joaquín Frank diseñó un método para procesar las fotografías obtenidas, con el cual la criomicroscopia se volvió accesible para todo el mundo.

Por su parte, Jacques Dubochet logró el paso mejorar la calidad de las fotografías considerablemente al reducir la temperatura de las moléculas hasta la del nitrógeno líquido para evitar que éstas se ‘rompieran’ al pasar cientos de electrones por ellas para capturar la imagen, logrando que las moléculas retuvieran su forma, logró también que las imágenes capturadas fueran de mejor calidad, de forma que se pudieran visualizar estructuras menores a 1 Amstrong a nivel tridimensional.

Desde su desarrollo, la criomicroscopía ha sido utilizada en una gran variedad de campos, como la medicina, donde es empleada para estudiar virus y bacterias y desarrollar así nuevos medicamentos.

Fuente: Hipertextual