Miles de mexicanos se encuentran en Rusia para disfrutar del mundial de fútbol, pero Gilberto Martínez no es solo un fanático más, es un mexicano que carga consigo una trágica historia y un dolor que solo aquellos que lo han perdido todo son capaces de entender.

Desde que México calificó para el Mundial de Rusia, Gilberto y su esposa, Verónica Raschiotto, comenzaron a planificar su viaje para ver al menos tres partidos junto a sus hijos, Mía, de seis años, y Diego, de ocho.

Compraron sus boletos de avión, sus FanID y las entradas para el partido de México, Argentina y Brasil, hicieron las maletas y prepararon todo para disfrutar de la máxima fiesta del fútbol.

Pero antes del arranque del torneo, Verónica fue a visitar a su hermano en Miami acompañada de sus hijos. El 28 de abril los tres viajaban en un auto acompañados del hermano de Verónica, pero en ese momento su vehículo fue golpeado por una camioneta 4×4. El accidente provocó la muerte instantánea de todos los pasajeros, incluyendo al joven de 21 años que conducía la camioneta.

Tras el accidente, Gilberto entró en una crisis emocional que lo llevó a tomar terapia. Su psicóloga lo alentó a viajar a Rusia y ver los partidos que había planeado con su familia a manera de homenaje.

La historia de Gilberto llegó a oídos de Guillermo Ochoa, el portero de la Selección Mexicana, quien también lo alentó a hacer el viaje con este mensaje:

«Tu hijo va a ser el ángel que me ayude a volar»

El arquero también le envió un mensaje tras la victoria de México ante Alemania, simplemente diciéndole que «esto fue por tu familia».

De esta forma Gilberto viajó a Rusia donde presume una camisa con los nombres de su familia a su espalda, y cuatro FanID colgando de su cuello.

[Con información de Infobae]