En sólo dos años, de 2017 a 2019, Guanajuato pasó de ser un estado con una relativa paz, a una de las entidades con mayores índices de homicidio doloso en el país. Este tenebroso repunte, que el día de hoy continúa registrando más y más cifras, se debe a la violenta pugna que tiene lugar entre dos cárteles por el control del ‘triángulo dorado’ del huachicol guanajuatense.

El enfrentamiento entre ambos Cárteles data de 2017, cuando el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) incursionó en la entidad guanajuatense para entrarle al huachicol. El cártel liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», ya controlaba para ese entonces esta actividad ilícita en ciertas zonas claves para  Pemex: Veracruz y Puebla. Como tal, habían logrado ya probar de la riqueza que brindaba el contrabando de combustible.

Sin embargo, en Guanajuato ya había un grupo dedicado a ordeñar los ductos de Pemex, donde el huachicol no era un problema nuevo. Ya las autoridades tenían que lidiar con el Cártel Santa Rosa de Lima, liderado por Antonio Yepez Ortiz, «El Marro». Este grupo, originado en la localidad del mismo nombre, en el municipio guanajuatense de Villagrán, ‘jugaba’ de local: tenía una operación ya establecida, gente a cargo y -todo parece indicar- políticos y elementos clave de la policía comprados.

El Marro inició su carrera delictiva en 2010 por medio del trasiego de drogas y el robo a transportistas, pues la localidad está ‘a tiro de piedra’ de una de las carreteras más habituadas por trailers. Sin embargo, poco después se fue haciendo más afín al robo de combustible, de tal forma que llegó a convertirse en el huachicolero más buscado del país.

Aunque ya se habían registrado enfrentamientos desde  la llegada del Cártel de Jalisco Nueva Generación a Guanajuato, la guerra abierta entre ambos cárteles comienza en octubre del 2017, cuando el Cártel de Santa Rosa Lima publicó un video en donde se ven a cerca de 70 u 80 personas advirtiendo por la llegada del CJNG, y advirtiéndoles que «los van a sacar del estado». Después, muestran su ‘fuerza’ disparando al aire.

Para operar Guanajuato y hacerse del control del llamado «tríangulo de las bermudas» del huachicoleo guanajuatense, ‘El Mencho’ designó a Francisco Cerda Guillén como operador en la entidad. Apodado el Señor de la Silla por estar en Silla de Ruedas, se hizo famoso por su rivalidad con el Marro. La PGR lo identifica como uno de los grandes responsables del repunte de la violencia en la entidad.

Sin embargo, Cerda Guillén murió a causa de un infarto en 2018, lo que dejó un vacío de poder que dio al Marro la oportunidad de consolidar su poder.

Pero como bien sabemos, esta clase de guerras no son sólo de balas y AK-47, sino también de medios de comunicación y la opinión pública. Y es por ello que a medida que la violencia crecía, también fue creciendo el miedo de la gente, así como otras prácticas que van ligadas al crecimiento del crimen organizado: secuestros, extorsiones, ‘cobro de piso’, entre otros ilícitos que se fueron haciendo más y más frecuentes en el ‘triángulo del huachicol’ que va desde la refinería de Salamanca hasta la zona de Apaseo el Alto.

Es por ello que en 2019, que además coincidía con el Gobierno entrante de Andrés Manuel López Obrador, la cosa pasó a ser también un tema de narcomantas, mensajes, y hasta bombas falsas puestas en lugares estratégicos.

Uno de los episodios que se destacan, son la serie de aproximadamente 30 narco-mantas que aparecieron el 22 de enero de 2019  en diferentes puntos del estado de Guanajuato, en donde el Cártel de Jalisco Nueva Generación supuestamente se deslindaba del ‘cobro de piso’ y otros delitos contra la población civil, y culpaba directamente al Marro por estos ilícitos. Días más tarde, el 26 de enero, aparecieron otra serie de narco-mantas, esta vez firmadas por el Cártel de Santa Rosa Lima, en donde aseguraban que era el CJNG, y no ellos, quienes hacían estos ilícitos.

Cabe destacar que en este intercambio también estuvieron involucradas decenas de cuentas de Twitter que replicaban el mensaje de ‘El Mecho’:

«“Ahora son santos o cada día son mas cul****, ya no pueden con la gente del señor Marro…»

Fue el 31 de enero de 2019 cuando las cosas se calentaron aún más en Guanajuato, después de que el Gobierno Federal, que apenas se estrenaba, estableciera estrategias para derrotar al ‘Marro’. El Cártel de Santa Rosa Lima respondió con una narco-manta dirigida al Presidente López Obrador, en donde le advierte que deje de enviar a fuerzas federales, «que ya me la pelaron muchas veces».

Horas mas tarde, en la puerta de la refinería de Salamanca, se identificó una camioneta con un supuesto explosivo dentro, que resultó ser de mentira. Posteriormente, el 19 de abril, volvió a aparecer una donde se renovaba el compromiso de hacer algo al presidente, e incluso pone la dirección de su departamento. Esto, como respuesta a la estrategia «Golpe de Timón», en donde los elementos de la Marina tomaron el control de Santa Rosa Lima en un intento por dar con el líder del Cártel de ese mismo nombre.

Desde entonces, se ha cerrado el cerco en contra del capo. En marzo de 2019, el secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, anunció que se le congelaron más de 35 mil millones de pesos en cuentas, y se han realizado operativos de manera más seguida, deteniendo a sus allegados, aunque no se ha logrado dar con el cabecilla.

No obstante, esto ha tenido como consecuencia que los ataques a las autoridades sean también cada vez más comunes. Cabe destacar el ataque a la comandancia norte de Celaya, el pasado abril de 2019, que dejó dos muertos, entre ellos un juez, y el asesinato del Coordinador Operativo de la Policía Municipal de Celaya, el pasado 12 de marzo de 2020.

Otro episodio que muestra la crudeza de la guerra entre ambos cárteles, fue la captura, tortura y asesinato de ‘El Tony’, uno de los líderes que estaban por debajo de ‘El Marro’, por parte del «Grupo Élite» del CJNG. A mediados de 2019, lo apresaron, torturaron e interrogaron, para después colgar su cuerpo en el municipio de Villagrán.

Los escapes de ‘El Marro’

Cabe destacar que una de las estrategias más contundentes del Marro, es la forma en la que escapa de los operativos y ataques en su contra, pues de acuerdo a los reportes, cuenta con amplias redes criminales y comunitarias que le permiten escabullirse de cualquier forma.

La estrategia es, principalmente, la quema de vehículos en las carreteras principales de la entidad, que le generan un salvoconducto que le permiten escapar. Esta estrategia la ha repetido en varias ocasiones desde febrero de 2019. Más recientemente, en febrero y marzo de 2020, episodios que coincidieron con la detención de su esposa, y de su padre.

Los narco-bloqueos, que son parte esencial de su ‘libreto’, a menudo tienen éxito, pues usualmente los operativos dejan sólo un par de detenidos o vehículos robados recuperados.

Asesinatos en Guanajuato: Antes y después

No cabe duda de que el enfrentamiento entre ‘El Mencho’ y ‘El Marro’ ha tenido serias consecuencias para Guanajuato. Sin embargo, estas se entienden mejor viendo la incidencia en los homicidios desde antes de que comenzara, y después. Por ejemplo, para finales de 2016 -cuando ya existían enfrentamientos, pero no una guerra abierta-, la cifra de homicidios fue de 997, mientras que en 2019, este número se elevó a 2 mil 775. Es decir, un crecimiento cercano al 200 por ciento apenas en tres años.

El Triángulo de las Bermudas de Guanajuato: Donde se concentra el Huachicol