La pandemia del Covid-19 ha provocado que las más grandes empresas del mundo cierren sus puertas y desarrollen nuevas estrategias para no caer en quiebra, pero también el tráfico de drogas ha tenido que adaptarse a estos tiempos de distanciamiento social.

Aunque la producción de drogas no ha parado, lo cierto es que la gente ya no está saliendo a las calles a conseguir los productos ilegales tanto como antes, al menos eso es lo que ha ocurrido en Europa y Asia, donde las medidas de cuarentena han sido estrictas al punto en el que se sanciona con grandes multas o incluso con tiempo en prisión a quien no las cumpla.

Ante esta disminución en los clientes habituales, la venta de drogas también ha tenido que adaptarse a la situación y, al igual que los restaurantes y mercados, ha recurrido a las plataformas de internet para continuar con su negocio ilícito.

La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) emitió una alarma mundial para advertir sobre las nuevas prácticas del narcomenudeo en el mundo, las cuales podrían resumirse en «un servicio de drogas a domicilio».

De acuerdo con la Interpol, se ha logrado la detención de varias personas que se hacían pasar por repartidores de comida en España y otros países europeos y asiáticos. Estas personas portaban en sus características mochilas un ‘falso fondo’ en el cual ocultaban droga.

También se ha investigado a repartidores reales, quienes a veces son sobornados o engañados para participar en la entrega de drogas como la marihuana y cocaína.

Con información de El Universal.