El Sistema del Desarrollo Integral para la Familia de la Ciudad de México informó que se tenía conocimiento desde el 2015 de que la menor Fátima, de 7 años de edad y quien fue encontrada muerta el pasado sábado, era víctima de maltrato y violencia emocional por parte de su madre y su padrastro.

A través de un comunicado, la oficina gubernamental explicó que «existe un expediente del caso de la familia Anton Fernández, interpuesto en 2015 por un cercano a la familia, «en el que refieren problemas en el círculo familiar, descuido y maltrato emocional hacia un niño y dos niñas, una de ellas de iniciales F.C.A.A., que entonces tenía dos años de edad».

En este sentido, se informó que en ese momento un trabajador social del DIF de la CDMX acudió al domicilio en Xochimilco donde la madre de Fátima le informó que estaba siendo atendida por una trabajadora social del DIF Nacional.

Después de unos meses sin mayor información, se dio por concluido el expediente.

Años después, en julio de 2017, el DIF de la Ciudad de México recibió una llamada telefónica donde una familiar, quien dijo ser la tía de Fátima, informó que existía descuido y negligencia de la prOgenitora y padrastro, y solicitó información sobre el proceso de guarda y custodia de sobrinos.

Después de esta consulta no se tienen mayor información.

Es de recordarse que la pequeña fue secuestrada la semana pasada por sujetos desconocidos desde el interior de su colegio, Enrique Rébsamen, y su cuerpo fue encontrado el pasado sábado.