El descubrimiento fue detectado por la sonda ACE (Advanced Composition Explorer) de la Nasa, que detectó restos radioactivo de las recientes explosiones de estrellas cercano a la Tierra. 

El metal, llamado Iron-60, se produce en el momento en el que una estrella se vuelve super nova, es decir, cuando ocurren las fuertes explosiones que marcan la muerte del astro. Este material se extiende por el espacio debido a las ondas expansivas de la explosión. 

Los resultados obtenidos por la sonda servirán para conocer el origen del material radioactivo. “Antes de las observaciones de ACE, no podíamos saber si esta radiación fue creada hace mucho tiempo y muy lejos, o fue relativamente reciente y cercana”, señaló Eric Christian, quien integra el equipo del Goddard Space Flight Center, según un estudio publicado en la revista ‘Science’.

Este descubrimiento servirán de soporte a la teoría de que múltiples supernovas ocurrieron hace millones de años en algún lugar cercano al Sistema Solar, y que habría por fin llegado a la tierra.