A pesar de no haber una prueba de alcoholemia de por medio, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México ha acreditado que Carlos Salomón Villuendas Adame, conductor del BMW que se estrelló en Paseo de la Reforma, conducía en estado de ebriedad.

«Se encuentra acreditado que iba en estado de ebriedad (…) No nada más el médico legista hace este señalamiento, posteriormente hay un dictamen con los peritos de la Procuraduría y al menos otras seis personas de la Cruz Roja señalan el estado de ebriedad», señaló el titular de la PGJ de la Ciudad de México.

En entrevista para el programa Despierta, el procurador aclaró que la prueba de alcoholemia no es la única forma de acreditar el estado de ebriedad ante la Corte.

Destacó también el conductor ha caído en diversas contradicciones en cuanto a su ocupación, sus ingresos y residencia por lo que hoy mismo podría ser vinculado a proceso por el delito de homicidio culposo agravado. En caso de que esto ocurra el caso podría prolongarse hasta seis meses.

Fuente: Milenio.