Olvídate de ‘La Casa de Papel’, en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México se llevó a cabo un robo digno de una película de los 90.

Fue el pasado viernes cuando miembros de una banda organizada realizaron el golpe a una sucursal de Bancomer, pero todo comenzó incluso antes. Esa mañana, mientras se dirigía a trabajar en el banco, una jefa de cajeras fue interceptada por los asaltantes, quienes la amenazaron diciéndole que la tenían vigilada así como a su esposo y a su hijo y le colocaron un cinturón supuestamente cargado con explosivos que solo le quitarían si seguía sus indicaciones. Ella aceptó.

Al llegar al banco comenzó a recibir las instrucciones de los delincuentes a través de su teléfono móvil y con ayuda de una compañera, retiró el dinero y lo dejó en un basurero cercano.

Una vez completada su misión, la empleada recibió una nueva instrucción, tenía que dejar su automóvil en un lugar y «darse una vuelta» por diez minutos. Al volver, encontró en su automóvil la llave que la liberó del cinturón, mismo que arrojó a un terreno baldío en cuanto tuvo la oportunidad, antes de llamar al número de emergencias 9-1-1.

Cuando los peritos encontraron el cinturón solicitaron el apoyo de la Sedena, quienes señalaron que se trataba de un explosivo mal elaborado, pero que sí representaba un riesgo pues estaba cargado con cuatro artefactos pirotécnicos y 32 gramos de pólvora.

De momento no se han realizado detenciones por este delito.

Con información de El Universal.