Mientras que en países como Italia y España han recluido a sus habitantes para evitar la propagación del Covid-19, en Suecia la vida sigue su camino, los restaurantes sigue abiertos e incluso las escuelas siguen dando clases a alumnos de todos los niveles.

Pero no es que Suecia no tenga casos de la enfermedad, de hecho, han confirmado más de 3 mil casos y hasta el momento tienen 105 muertes derivadas de la enfermedad, ¿y entonces por qué arriesgar a la población? Se trata de una arriesgada apuesta que han tomado para proteger su economía.

«La estrategia del gobierno sueco es inhibir la propagación del virus, proteger a los grupos vulnerables y no sobrecargar el sistema de salud, pero al mismo tiempo el gobierno quiere reducir las consecuencias económicas y (proteger) a nuestras industrias con diferentes paquetes de estímulo del Ministerio de Finanzas», explicó Maja Fjaestad, viceministra de Salud en Suecia.

Por supuesto, mientras que Suecia ha decidido optar de momento solo por la ‘Sana Distancia’, en el país aseguran que cuando la situación cambie, tomarán «las acciones adecuadas en el momento adecuado».

De esta manera, en Suecia se ha tomado la decisión de mantener sus tiendas abiertas y limitar las reuniones a un máximo de 50 personas, además de establecer medidas de sana distancia para evitar el contacto con otras personas y lavar bien sus manos.

Y es que en Suecia, como en el resto del mundo, las autoridades son conscientes de que en los próximos meses el mundo enfrentará una crisis económica bastante dura, pues incluso el Fondo Monetario Internacional ha reconocido que el mundo ya ha entrado en recesión.

Con información de Sipse.