Food Ink es un restaurante estilo «pop-up» de Londres que está rompiendo los esquemas gracias al nuevo concepto que manejan, la impresión de comida, que a pesar de que no puede imprimirnos una pizza a mitad de la noche, está creando una pauta para la industria restaurantera.

Este innovador concepto fue creado por Antony Dobrzensky y el chef Marcio Barradas en conjunto con un equipo de consejeros. Este es el primer restaurante en ofrecer platillos en 3D, donde todo lo que hay en el restaurante desde mobiliario hasta ingredientes son creados con este concepto.

Todo esto es posible gracias a la empresa holandesa «By Flow», la cual a principios de 2016 lanzó su primera impresora la «Focus 3D», la cual es capaz de imprimir múltiples materiales, entre ellos comida como pasta, masas, humus, mousses y muchos más.

3D Food Ink

 

Para la gran inauguración el pasado Julio se sirvió de manera exclusiva a cocineros, artistas y tecnólogos una cena de nueve platillos todos ellos creados al momento y frente a los comensales con una impresión 3D, todo esto bajo la supervisión del chef Mateo Blanch Olaya y Joel Castanyé, chef de La Boscana.

La filosofía de Food Ink se basa en tomar lo mejor del pasado para hacer perfecto con las posibilidades que ofrece el futuro. Debido al éxito obtenido por esta cocina, el restaurante planea una gira por ciudades como Berlín, Dubai, Seúl, Roma, Tel Aviv, Barcelona, París, Amsterdam, Toronto, Nueva York, Taipei, Las Vegas, Sao Paulo, Tokio, Austin, Los Ángeles, Ciudad del Cabo, Reikiavik y Sidney.