El cálido y húmedo clima, así como sus dos volcanes (Nevado de Colima y el Volcán de Fuego) propician un tierra perfecta para la agricultura, el pequeño estado de Colima tiene una naturaleza afortunada y muy rica.

A unos 20 kilómetros hacia el norte de la capital se encuentra el pueblo de Comala, donde la novela «Pedro Páramo» de Juan Rulfo transcurre. Un pueblo bien conservado, con casonas bajas y largas, con amplios jardines y plazas públicas.

Colima

La gente del pueblo es muy alegre y hospitalaria. En las cantinas tienen la costumbre de servir botanas gratis en la compra de unos tragos. El mariachi local ameniza las tardes entre las mesas. La bebida típica es el ponche de sabores, como la granada, ciruela, coco y café. La industria artesanal más conocida aquí es la de los muebles de madera.

En las afueras de Comala, el terreno es montañoso, abrupto, sembrado de valles, ríos y lagunas. Es muy verdad casi durante todo el año y por su clima templado se presta a largar caminatas, paseos a caballo y días enteros de picnic.

En la Hacienda de San Antonio se encuentra un área protegida de unas 2,500 hectáreas, donde la tala y la caza están estrictamente prohibidas. Los animales parece que entienden que los humanos no les pueden hacer daño, ya que no son para nada tímidos. Algunos de los animales que puedes ver son jabalíes, tejones, venados y una amplia variedad de aves.

Hacienda San Antonio

En la Hacienda San Antonio ofrecen una buena cantidad de paseos guiados, desde los que son tranquilos hasta los más difíciles, como lo es subir al Nevado de Colima. Cualquiera que sea tu elección este es un lugar para descubrir los secretos que tiene para ti.

Para los amantes de los árboles podrán encontrar en este bosque algunos ejemplares centenarios de una belleza que te cortará la respiración (fresnos, higueras, encinos, entre otros).

Nevado de Colima

Puedes quedarte en la Hacienda San Antonio, que anteriormente era una hacienda cafetalera y por su afortunada situación geográfica, empezó a producir café de una excelente calidad que se exportaba a Europa y se servía en el hotel Waldorf de Nueva York.

La hacienda cubre un terreno de 202 hectáreas de jardines surcados por fuentes y riachuelos. Sin duda alguna es el lugar ideal para pasar algunos días en completa tranquilidad. En el edificio de la hacienda además de las habitaciones puedes encontrar una capilla, un comedor formal, una sala de televisión y una increíble terraza para tomar margaritas al atardecer.

En medio de los jardines hay un pequeño anfiteatro, que es el mejor lugar para realizar una boda.

Hacienda San Antonio

Puedes hacer reservaciones al número: (312) – 316 – 0300.