El pasado sábado 28 de mayo, el famoso Callejón del Beso, cerró sus puertas a manera de protesta por los presuntos casos de hostigamiento y violencia por parte de un grupo de fotógrafos, quienes comenzaron a lucrar con la toma de fotografías debajo del balcón de acuerdo con Norma Luz Gámez, propietaria del lugar.

Luego de recibir las agresiones por parte de ocho fotógrafos que se encuentran debajo de uno de los balcones, y después de casi un año y medio de no llegar a ningún acuerdo, Norma Luz Gámez decidió acudir a las autoridades a proceder legalmente por las agresiones de los fotógrafos quienes se consideran exclusivos para explotar imágenes.

«Comenzaron a hostigar a mi personal, palabras verbales, siempre denostando nuestro trabajo, de hecho los jóvenes que trabajan conmigo, la mayoría son estudiantes y ellos dependen económicamente para sus carreras de este lugar«, señaló.

Mientras tanto, el balcón contrario está totalmente abierto, pues como menciona Norma Gámez no sabe si existe un convenio entre los propietarios y los fotógrafos. Sin embargo, la propietaria señaló que hasta no recibir órdenes de las autoridades que le garanticen seguridad y bienestar para ella y sus empleados, el famoso balcón permanecerá cerrado.