China suspendió este viernes toda cooperación con Estados Unidos en materia de calentamiento global y otras áreas, hundiendo las relaciones entre los dos países a su nivel más bajo en años, en represalia por la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi.

La movilización de aviones y buques de guerra, el mayor simulacro militar de la historia de China cerca de Taiwán, también en reacción al viaje de Pelosi esta semana, con Taipéi criticando a su país vecino cuyas maniobras lo han rodeado, literalmente, durante tres días.

El ministerio chino de Exteriores informó de que Pekín «suspenderá las negociaciones estadunidenses sobre el cambio climático». También acusó a Pelosi de haber «interferido gravemente en los asuntos internos de China y socavado su soberanía e integridad territorial», y anunció «sanciones» contra ella y su «familia cercana», sin dar más detalles.

Los dos países más contaminantes del mundo se habían comprometido el año pasado a trabajar juntos para acelerar la acción climática, y prometieron reunirse regularmente para «abordar la crisis climática».