En noviembre de 2014 se canceló la construcción del Tren México-Querétaro, una de las promesas del presidente Enrique Peña Nieto y cuya licitación fue ganada por las empresas chinas China Railway Construction Corporation, China Railway Construction Corporation International, CSR Corporation Limited, asociadas con cuatro empresas mexicanas: Constructora y Edificadora GIA, Prodemex, GHP Infraestructura Mexicana y Constructora TEYA.

Ahora el gobierno chino exige a México el pago de 600 millones de dólares (11 mil 294 millones 520 mil pesos) por la cancelación del proyecto, pues consideran que las autoridades mexicanas «no actuaron de manera transparente, de buena fe, ni garantizaron un debido proceso legal».

Según un documento obtenido vía transparencia, China reclama la cancelación de la firma del contrato y de la segunda licitación que se lanzó en 2015.

De acuerdo con las empresas asiáticas, los actos de la SCT “constituyeron una expropiación a sus inversiones debido a que resultaron ganadores de la licitación. Asimismo, consideraron que las autoridades mexicanas no actuaron de manera transparente, de buena fe, ni garantizaron un debido proceso legal”.

[Con información de Aristegui Noticias]