Laura Goodman es una chef británica que se encuentra en medio de una gran polémica culinaria luego de que se jactara en redes sociales de haber hecho una ‘trampa’ a sus clientes veganos, haciéndolos comer algo que no deberían sin que se dieran cuenta.

La cocinera que trabajaba en el restaurante de comida italiana Carlini, publicó en sus redes sociales un mensaje en el que presume que «una cliente vegana acaba de irse a dormir pensando que sigue siendo vegana».

Un usuario le preguntó si había puesto comida no vegana en los platillos de esa comensal a lo que la chef respondió:

«En realidad debí haber dicho ‘ellos’, no ‘ella’. La conversación telefónica comenzó pidiendo que los llamara en Navidad para discutir los requisitos del menú para sus invitados en un horario específico, y terminó conmigo preguntándome por qué estoy explicando este simple post a una zorra»

Como era de esperarse, la publicación no tardó en volverse viral y de provocar una serie de críticas e incluso eventos en redes sociales donde se llama a protestar y llevar a la quiebra el restaurante.

En respuesta a la ola de denuncias que comenzaron a aparecer, Goodman tuvo que renunciar al restaurante e incluso alertó a la policía de que había recibido amenazas de muerte.

Al respecto, el novio de la cocinera y dueño del restaurante, Michael Gale, señaló que la mujer había tenido un mal día y había bebido de más .

«Ella pasó mucho tiempo diseñando un menú especial vegano para un evento, pero luego eligieron algo que ya estaba en el menú, e incluso una pizza con queso, que no es vegana. A eso se refería, y no es excusa para sus comentarios. Queremos asegurar que no se usó carne para los platos y fueron realizados con altos estándares de calidad», señaló el dueño.

[Con información de Infobae]