Lamentablemente, los ciudadanos de Celaya y municipios aledaños (Apaseo el Alto, Abasolo, Irapuato, Salamanca), llevan por lo menos dos años con miedo a salir de sus casas. Pero no por alguna especie de amenaza biológica como el coronavirus, sino por la sangrienta batalla que libran los Cárteles de Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa Lima entre ellos y contra las autoridades, que tan sólo en enero de este año cobró más de 300 vidas en la región.

La noche del viernes no fue la excepción, pues en tan sólo un par de horas -de 10 p.m. a la medianoche, aproximadamente- se registró la explosión de por lo menos 8 automóviles en el municipio, lo que desató una balacera entre grupos del crimen organizado y la Guardia Nacional.

Los primeros reportes indican que las explosiones se registraron en la colonia Irrigación, donde quemaron un vehículo al lado de una taquería, en la colonia Girasoles y  la colonia Misión, donde voló un vehículo estacionado. También en un lote de venta de autos usados, en las inmediaciones de la estación de la Policía Federal, quemaron vehículos, y en la colonia Juan Pablo segundo explotó un camión.

A través de un comunicado de la Secretaría de Seguridad de Celaya, las autoridades municipales  confirmaron que otro vehículo, incendiado en la colonia Los Pinos, era un camión de bomberos perteneciente a la dirección de Protección Civil.

Las autoridades también confirmaron que los ataques dejaron como saldo un total de dos muertos -civiles- a quienes no se les ha identificado. De momento no han informado detenidos por estos hechos.

Cabe resaltar que hace dos semanas las autoridades detuvieron al padre del líder del Cártel de Santa Rosa Lima, José Antonio Yépez Ortiz, El Marro.