Dos queretanos, destacados políticos, que tienen la presidencia en el ojo. Los dos están trabajando desde hace ya varios meses en ganarse la codiciada candidatura para cada uno de sus partidos. Ricardo por el PAN, José Calzada por el PRI.

A pesar de la diferencia de edad y de partidos, actualmente se enfrentan a panoramas similares frente a ganarse el boleto para la carrera presidencial de 2018, que ha sido «acelerada» por las candidaturas (tanto partidistas como independientes) que se anunciaron más de dos años antes de que los mexicanos vayamos a las urnas para elegir al sucesor de Enrique Peña Nieto.

Vayamos uno por uno. Orden alfabético, para que no digan.

Ricardo Anaya. Desde las elecciones intermedias del 2015, comenzaron a moverse las piezas dentro del PAN Nacional para elegir al candidato. A pesar de ser el dirigente de ese partido, el nombre de Anaya no figuraba entre la lista de aspirantes, encabezada por la ex primera dama Margarita Zavala que salió a decir públicamente, sin importarle las formas que tanto citan los políticos, que quería regresar a vivir a Los Pinos.

Todo dio un giro ¿inesperado? cuando Anaya, ya presidente del PAN, no le dio el control del Grupo Legislativo del PAN a Gustavo Madero, quien había impulsado al queretano durante su trayectoria al interior del partido. Mientras salen a relucir otros nombres blanquiazules para ser candidatos (en especial Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla), Anaya deja claro que el se impulsará a sí mismo. ¿Cómo? Aprovechando su posición dentro del PAN. Como presidente nacional, utiliza su nombre dentro de la propaganda del partido, aparece su cara en spots, y sus declaraciones y vídeos inundan las redes sociales.

No falta mucho para que otros panistas se empiecen a quejar de cómo, al menos dentro de la propaganda oficial del PAN, no está dejando que nadie más que él se promocione. A Moreno Valle lo obliga a utilizar el gobierno de Puebla, y a Margarita Zavala, a recordar el nombre de su esposo -lo que me parece un enorme error.

Recordemos que Anaya y Calderón -y por ende, Zavala- no se llevan nada bien.

José Calzada. Muchos tomaron la derrota del PRI en Querétaro en el 2015 como su «tumba» para la candidatura en el 2018. Sin embargo, a poco más de 5 meses desde que dejó la gubernatura de Querétaro, está volviendo a aparecer entre los nombres priistas que podrían ser designados como candidatos. Por ejemplo, en la columna que publica El Universal este lunes.

Como con Ricardo Anaya, evidentemente, su nombre no figura entre la lista de los «principales» priistas que tienen la manita bien levantada para ser candidatos. Osorio Chong, secretario de Gobernación; Luis Videgaray, secretario de Hacienda; y Manlio Fabio Beltrones, dirigente del partido tricolor son ‘tres principales’ aspirantes. Sin embargo, cada uno en su campo, se enfrentan a grandes retos para recuperar su legitimidad. Chong, Ayotzinapa y El Chapo. Videgaray, el dólar y la polémica Reforma Fiscal. Manlio Fabio, el hecho de que es uno de los «dinosaurios» cuya credibilidad está tan afectada.

Desde la SAGARAPA -como Anaya desde el PAN- José Calzada se intenta posicionar entre los mexicanos. Destaca la promoción que hizo del aguacate mexicano durante el Super Bowl 50, y los vídeos que han alcanzado millones de reproducciones en las redes sociales, en donde se retoman también sus discursos y su imagen. Todo esto aderezado con fotos familiares en el Palacio Nacional, vídeos en donde entrena junto con su esposa para maratones y cuando «lo cacharon» viajando de China a México en clase turista.

el ex gobernador de Querétaro está repitiendo la técnica que le funcionó en el centro del país: los vídeos llenos de color, vistosos, con tomas llamativas. Es probable que incluso tenga a las mismas personas trabajando para ahora no ganar un estado, si no la candidatura.

Pepe se enfrenta a que, en la SAGARPA, no tiene los reflectores con los que cuentan otros secretarios y aspirantes, como Chong, Videgaray, Aurelio Nuño, secretario de Educación, y Claudia Ruiz Massieu, secretaria de Relaciones Exteriores.

Esto no es necesariamente malo, pues no recaen en sus hombros los innumerables problemas a los que se ha enfrentado al actual administración peñista.

Anaya, por otro lado, tiene todos los reflectores encima. Y los tendrá por los siguientes dos años.

Mientras tanto, los dos ya cumplieron con su foto saludando al Papa. Eso sí, ninguno hizo la ‘Velascada’ de besar su anillo.

Escríbeme, @memocalzada.