Las calderas gigantes que atraviesan Querétaro en camino a una refinería en Tula, Hidalgo, se han quedado estancadas por tiempo indefinido en la carretera Xilitla-San Juan del Río.

El problema se debe a que durante la madrugada del sábado se dañó uno de los cables tensores de un puente, por lo que las calderas de 700 toneladas tendrán que esperar hasta que se resuelva la situación.

Al respecto, el secretario técnico del Centro de Querétaro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Oscar Navarro Almaráz, mencionó que el daño al puente no representa un riesgo para los vehículos particulares y de carga, por lo que éstos pueden continuar su camino sin contratiempos.

«El paso cotidiano puede transitar sin ningún problema, incluso camiones de carga […] pero sí, un transporte con estas características es imposible porque puede colapsar el puente», explicó el funcionario.

Detalló que ya se realiza un estudio de la estructura para encontrar una solución al problema y agregó que todos estos gastos corren a cargo de la empresa.

Se tenía contemplado que las calderas abandonaran el territorio queretano el lunes 5 de junio, pero debido a esta situación se desconoce cuándo puedan continuar su camino pues la solución podrían ser desde la reposición a los cables dañados hasta la construcción de un nuevo puente.

Fuente: El Universal Querétaro