Luego de un viaje de ocho meses y tras haber recorrido 6 estados a vuelta de rueda, las calderas gigantes que asombraron a la población queretana finalmente llegaron a la refinería Miguel Hidalgo en Tula.

Este fin de semana, las calderas gigantes recorrieron la carretera 87 Jorobas-Tula y llegaron finalmente a su destino, dónde serán instaladas próximamente.

Se trata de cuatro calderas que llegaron de Avilés, España al puerto de Altamira, Tamaulipas el pasado mes de septiembre. Con una longitud de 41 metros, una circunferencia de 10.5 metros y un peso de 700 toneladas cada una, el paso de las calderas fue todo un espectáculo por donde sea que pasaran, e incluso cientos de personas las acompañaron en este último tramo del viaje.

Una vez en el interior de la refinería los tambores de coque serán instalados para iniciar su trabajo de procesamiento de hidrocarburos.