El cuerpo de un canguro sin vida, con heridas de bala y una botella de alcohol atada en la mano ha sido encontrado en una calle de Australia.

El cuerpo se encontraba atado a una silla en una carretera del noreste de Melbourne el pasado miércoles, presentaba al menos tres heridas de bala y vestía una camisa abierta..

Las autoridades condenaron el hallazgo y lo calificaron de «un comportamiento lamentable e inmoral».

Sverns lanzó un llamado a testigos y recordó que matar a animales salvajes protegidos podía conllevar una multa de hasta 36 mil 500 dólares australianos y una pena de cárcel de dos años.

Por su parte, la ONG animalista PETA ha ofrecido una recompensa de 5 mil dólares por información que ayude a identificar a los responsables.

Fuente: Huffington Post