Los colibríes son pequeñas avecillas capaces de batir sus alas decenas de veces por segundo, además de ser famosas por ser las únicas aves capaces de volar hacia atrás. Lamentablemente, estos pequeños y coloridos pajaritos están en peligro de extinción, y el principal responsable de esto es el hombre.

Esta mítica especie mexicana es una víctima más de la caza ilegal, pero sus cazadores no las atrapan para alimentarse ni para venderlos como animales exóticos, en cambio, estos pequeños animalitos son vendidos para ser usados en rituales de brujería llamados ‘amarres’.

De acuerdo con las autoridades, estos animalitos son extraídos de sus ecosistemas para venderse en el mercado esotérico a un precio de entre 300 y 400 pesos. En estos lugares, los colibríes son utilizados en rituales románticos ya que se le considera a esta especie como un catalizador de amor, y aunque las aves sobreviven a estos rituales, la mayoría de ellos mueren pronto debido a que son sumamente delicados.

Un colibrí debe consumir cada diez minutos la mitad de su peso, además, son animales especialmente ansiosos, y al ser privados de la libertad se ven envueltos en mucho estrés, que causa problemas cardíacos y los lleva a la muerte.

Con información de México Desconocido.