Pablo Villavicencio, un hombre ecuatoriano de 32 años, trabajaba como repartidor de pizzas en Nueva York, Estados Unidos, para poder mantener a su esposa y a sus dos hijas, pero todo eso acabó el viernes pasado, cuando tomó un pedido para una base militar en Brooklyn, donde fue detenido y deportado.

El repartidor ya había realizado entregas anteriormente a esta base militar, siempre mostrando la tarjeta de identidad de la ciudad de Nueva York, un documento otorgado a todos los residentes de la ciudad sin importar su estado migratorio, pero en esta ocasión se le pidió que firmara un documento que autorizaba, entre otras cosas, la verificación de sus antecedentes.

La base de datos reveló entonces que el hombre residía sin papeles en Estados Unidos desde 2010, año en el que un juez migratorio le había pedido abandonar el país. El personal de la base militar entonces detuvo a Pablo y lo entregó a la Policía Migratoria (ICE) para ser deportado.

La detención del hombre latino ocurrió a pesar de que ya había iniciado los trámites para obtener la ‘Green Card’, o permiso de residencia y trabajo permanente.

Esta situación ha provocado una ola de críticas y denuncias por parte de varios sectores de la población, por lo que ya se organizan protestas en contra de las deportaciones impulsadas por Donald Trump, quien busca ‘inflar’ las cifras deportando a todos los indocumentados en el país en lugar de enfocarse en aquellos con antecedentes penales o que han cometido crímenes graves.

[Con información de El Universal]