Bacardí, aquella marca que muchos mexicanos la consideran de cabecera para fiestas y reuniones, pondrá en pausa la producción de su producto estrella, el ron, para la elaborar en su lugar millones de botellas de alcohol para desinfectarse las manos, ante la lucha contra el COVID-19.

Lo anterior fue dado a conocer por un comunicado enviado desde la gerencia de su planta en Tultitlán, Estado de México, en donde se detalla que suministrará alrededor de 20 mil litros de alcohol a Grupo Sterk para la elaboración de este producto. Con esta donación, el resultado serán alrededor de 24 mil litros de gel antiviral.

De igual forma, se dio a conocer que de los 24 mil litros resultantes, un cerca de 8 mil serán donados a las comunidades de Tultitlán, Arandas y Atotonilco.

“Todas nuestras marcas y socios involucrados en esta iniciativa ayudarán a las personas más necesitadas a beneficiarse del suministro de estos desinfectantes para manos. Nuestro objetivo es hacer una diferencia muy real en la lucha contra el COVID-19”, indica el texto firmado por Jean-Marc Lambert, presidente senior de operaciones globales.

La planta de Tultitlán se une a los esfuerzos ya puestos en marcha por otras ocho plantas de Bacardí, entre ellas la de Estados Unidos, México, Francia, Inglaterra, Italia y Escocia