Finalmente llegó el 27 de abril, el día en el que la película de Avengers: Infinity War se estrenó en todo el mundo, y como no podía ser de otra forma, fuimos a la premiere para disfrutar de esta película que prometía ser la más ambiciosa en la historia de las películas de superhéroes.

Comenzando por el principio, y para responder la pregunta que seguramente ya te estás haciendo si no has visto la película, sí, Avengers: Infinity War es una excelente película que satisface a los fanáticos de este género, aunque podría parecer algo plana para un público que no está acostumbrado al género.

En Infinity War seguimos con el conflicto que nos dejó Civil War y la separación de los Vengadores, algunos de los héroes se encuentran en la clandestinidad, otros intentan hacer seguir con sus vidas y otros, como Thor, intentan asumir un destino que tal vez no era para ellos.

A pesar de la extensa duración de la película, lo cierto es que está muy bien lograda y permite al espectador de disfrutar cada momento sin sentirse abrumado o con ganas de levantarse de su asiento.

En esta historia existen muchas peleas dignas de verse, además de unas cuantas que quedarán en el olvido, pero en serio, hay muchas peleas con golpes que definitivamente no querríamos sentir en la vida real. Autos cayendo del cielo, monstruos siendo descuartizados, disparos y explosiones sin parar, y por supuesto, peleas a escalas tan grandes que rivalizan con la llamada ‘batalla de los bastardos’ de Game of Thrones.

Además, la pelícual finalmente nos muestra a Thanos, un villano que si bien tiene el poder para ser más que una amenaza para los protagonistas, también tiene algo que no todos los grandes villanos tienen en las películas del género: una motivación, y aunque es débil y necesita explicarse en mayor detalle, está presente a lo largo de la película.

Infinity War no es una película de un solo héroe, de hecho, todos los súpers que podemos ver en pantalla tienen sus 5 minutos en la película, ya sea en medio de una pelea épica o apareciendo de último momento para salvar el día, pero Thanos es la cereza en el pastel, el villano está bien hecho y es un personaje que confía ciegamente en su misión y lo que quiere lograr, estando dispuesto a sacrificarlo todo con tal de lograr una meta.

Pero la película no transcurre con felicidad y armonía, hay momentos en los que impera el caos, así como momentos en los que lo único que queda atrás es desesperanza.

Por supuesto, la película no es perfecta, pero logra balancear perfectamente el humor con la seriedad y la desesperanza que nos deja la película, si a eso le sumamos el omnioso final que te deja con un amargo, pero insuperable sabor de boca, definitivamente la película es algo que vale la pena ver más de una vez.

Recuerda que la muerte está rondando en todo momento y que ningún personaje puede escapar de ella para siempre, ni siquiera aquellos que tienen contratos y películas aseguradas para los próximos años.

Si no le tienes miedo a los spoilers o si ya viste la película, también puedes leer la reseña con spoilers que te dejo en este enlace. Mientras tanto, aquí puedes ver el trailer de la película para que te animes a verla si aún no lo has hecho.