El cuerpo de bomberos de Ocamonte, en Santander, Colombia, se movilizó para atender un incendio en la parte alta de aquél municipio, tomó algo de tiempo pero finalmente lograron apagar las llamas. Cuando se disponían a volver a la estación descubrieron que faltaba parte de su equipo.

Mientras ellos luchaban contra el fuego, algunas personas se habían acercado a los carros y se habían llevado unas bombas de espalda, fumigadoras y otras herramientas.

El problema no es solo la desaparición del equipo, sino que actualmente el 70% del departamento de bomberos se encuentra en alerta roja por el riesgo de incendios forestales.

De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la temporada de sequía se extenderá todo el mes de febrero y podría provocar incendios inminentes en 58 municipios.

De hecho, en lo que va del año el fuego ha consumido más de 55 hectáreas de bosques y cultivos.

[Con información de Infobae]