Ante la propagación de COVID-19 en el país y los 22 casos que se han presentado en Oaxaca, el gobernador Alejandro Murat informó que a partir de este jueves y hasta nuevo aviso quedan cerradas todas las playas de la entidad al turismo, y también tendrán que suspender actividades todos los hoteles y prestadores de servicios relacionados con la actividad turística.

El fin de semana se reportó que a pesar de la contingencia, muchos turistas internacionales seguían llegando al sur del país.

El gobernador, ante esta situación y la primera muerte de un paciente por coronavirus reportada en la entidad el pasado lunes, decidió suspender toda actividad turística, incluidos bares, hoteles y playas. En el caso de restaurantes, sólo podrán prestar servicio a domicilio.

Tampoco podrán operar las plazas comerciales.

«Debemos endurecer las medidas porque la enfermedad es mortal», apuntó el gobernador, quien aprovechó la ocasión para anunciar que la venta de bebidas alcohólicas se suspenderá a partir de las 6 de la tarde.

Asimismo, en entrevista con la radiodifusora «ORO Radio», indicó que para reforzar estas medidas, se solicitará el apoyo de la Federación para hacer rondines con la Guardia Nacional, para garantizar que se cumplen las disposiciones.

Sólamente podrán operar negocios considerados esenciales, como farmacias, mercados, supermercados y tiendas de abarrotes, talleres mecánicos, transporte público, entre otros.

Con información de El Universal.