Es un secreto a voces que la dirigencia estatal de Morena estuvo a nada de romper con su dirigente nacional, Mario Delgado, después de que este les impusiera a Celia Maya como candidata a gobernadora por ese partido.

El hilo estuvo a punto de reventar después de que se amañara el registro de Celia como precandidata -‘en lo oscurito’ dicen- y después de que la declararan ganadora de una encuesta que nadie vio y que nadie supo si realmente existió, dejando afuera a quien se consideraba el candidato natural al gobierno estatal: el exrector Gilberto Herrera Ruiz.

Quien es considerado el verdadero líder de Morena en Querétaro, el maestro Ángel Balderas, habría amenazado a Delgado de no mover ni un solo dedo por la candidata impuesta, si volvía a repetirse el ‘dedazo’ en otras candidaturas como la de presidente municipal de Querétaro.

Y sí la advertencia surte efecto, entonces serán los líderes locales quienes decidan quién será su candidato al municipio de Querétaro. Aunque el expanista Arturo Maximiliano García y Juan José Jiménez Yáñez, están más que dispuestos.

En este sentido, sería el propio Balderas, muy cercano al proyecto del exrector, o la maestra Rosa María Cordoba, cercana a Sergio Jerónimo Sánchez, quienes llevarían mano en esa posición.

Pero no se descarta un ‘manotazo’ de Delgado lo que terminaría por dividir –más- a Morena en el estado.