Por: Adrián Morales.

Este miércoles es 10 de mayo, y como todos los años, en México y otros países como Arabia Saudí, India, Malasia, Omán, Pakistán, Qatar y Singapur, se celebra el Día de las Madres, se trata de una fecha importante que diarios como El País describen como la celebración más importante del año después de la Navidad.

Es cierto, en México hay pocos días que, sin ser festivos, causan tanto movimiento en las florerías, tiendas de ropa y de regalos. Los mexicanos somos conocidos como personas que no solo tienen un profundo respeto por la figura materna, sino que es la mamá quien pone orden en la casa, es quien nos cuida a todos y la primer persona a quien acudimos cuando las cosas no van como quisiéramos.

No es extraño encontrar en películas extranjeras a un mexicano hablando con su madre cuando tiene problemas o hablando maravillas de su mamá con profunda nostalgia y cariño.

Para algunos eso no es más que ficción, pero para la mayoría de los mexicanos es una realidad innegable que se conecta con nosotros a un nivel casi espiritual porque como dicen por ahí, «todos tenemos madre» y «madre solo hay una».

En mi caso las cosas no son diferentes, soy uno de los muchos que caen en el cliché de ‘mexicano con mamitis’, me gusta hablar con mi mamá y bromear con ella, a veces solo nos reímos sin parar el uno del otro y disfruto ver con ella programas de televisión «basura» para reírnos de las malas actuaciones o las pobres elecciones que hacen los personajes solo para que la historia continúe. Sí, mi mamá y yo somos personas burlonas.

Soy un típico mexicano al que su mamá consintió durante la infancia y que, por lo mismo, no fui nada fácil de criar. Pero mi mamá siempre ha estado ahí para mi, siempre me ha apoyado y me ha dado su bendición en mis planes, sin importar cuan diferentes sean de lo que ella quería.

Nunca he sido un hijo del que mi mamá pueda presumirle a la familia, pero ella siempre ha sido una mamá que yo he podido presumir.

Así que gracias por hacerme la persona que soy ahora, gracias por siempre darme tu apoyo y gracias por ser siempre la mejor mamá. No puse una foto tuya en esta nota porque sé cuánto las odias, en lugar de eso celebremos que ya estás en el nivel 2076 de Candy Crush.