El pasado Jueves Santo, la Diócesis de Querétaro pidió prestado un helicóptero al gobierno estatal para poder bendecir a la población atendiendo las medidas de distanciamiento social. Esta acción fue bien recibida por algunas personas, pero otras criticaron que la Iglesia aprovechara los recursos estatales.

De acuerdo con el vicario general de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril, el préstamo de la aeronave se realizó gracias a que el 92% de la población en Querétaro se define como católica, según cifras del Inegi en 2010.

Cabe destacar que la celebración de la misa del Jueves Santo desde el cielo fue transmitida a través de las redes sociales y alcanzó a tres millones de personas.

Con información de El Universal.