Este 2019 cerró como el segundo año más caliente de la historia, sólo por debajo del 2016. Este pasado 31 de diciembre cerramos la década más calurosa.

De acuerdo a los reportes presentados independientemente por la Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la temperatura promedio de la superficie terrestre fue casi 1 grado Celsius (1.8 Farenheit) mayor que el promedio de la mitad del siglo pasado, escala regularmente utilizada para estas mediciones.

En el análisis, ambas instituciones señalan que el calentamiento se debe a la emisión de dióxido de carbono, así como al uso de combustibles fósiles.

Gavin A. Schmidt, director del Instituto Goddard de estudios Espaciales, responsable del análisis de la NASA, indicó que «es la huella del humano pisando fuertemente en la atmósfera», de acuerdo al New York Times.

El 2019 fue sólo menos caluroso que el 2016 por una pequeña fracción de grado Celsius. No obstante, los expertos señalan que en esa ocasión, los cambios pudieron haber venido de la fuerte tormenta El Niño, que ocasionó distintos fenómenos naturales en todo el mundo.

Para los científicos es claro: el mundo está cada vez más caliente, y se debe a las actividades humanas. Prueba de ello es que no sólo esta década cerró como la más calurosa, sino que desde los años 60, no ha habido una década que sea más fría que la anterior. La gráfica de abajo muestra la progresión desde 1880, siendo el eje 0 la temperatura media del siglo pasado.

Por su parte, Deke Ardnt, responsable del análisis conducido por NOAA, llamó la atención sobre los cambios que ha habido en los últimos 5 años, destacando que se llegaron a temperaturas promedio a las que no se había llegado antes.

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