Trabajadores de una estación de autobuses hacen camas con llantas a perritos de la calle

Los empleados de la terminal de buses Barreirinha en un acto de completo altruismo, acogieron a tres perros dentro de sus instalaciones, pero no sólo eso, hicieron algo aún más especial por ellos.

Varias personas que trabajaban en dicha estación, habían estado viendo a tres perritos vagar por las calles aledañas al lugar, los canes se veían hambrientos y cuando alguien se acercaba a ellos ponían esos ojitos de duda sin saber si el personaje que se aproximaba tenía malas intenciones o si, por el contrario, quería brindarles un poco de comida, agua o tal vez una caricia.

Los trabajadores se encariñaron mucho con ellos y al verlos tan necesitados, empezaron a dejarles comida cerca a las puertas de la estación, también les dejaban agua. Como era de esperarse, los perritos ya no querían alejarse mucho de la terminal, comenzaron a percibirla como su hogar.

Los peluditos a quienes los empleados llamaron Max, Pitoco y Zoinho subieron un poco de peso gracias a la comida que les dejaban y le tomaron mucho afecto a los trabajadores de buen corazón que con rigurosa puntualidad se aseguraban a diario de dejarles sus provisiones de alimento.

Fue entonces cuando a alguien se le ocurrió que la estación de autobuses era suficientemente grande y segura para permitirles a los perritos pasar al menos allí las heladas noches del sur del país en esta época, pero ¿dónde dormirían? pues en dónde todos debemos dormir: en una cama calientita.

Consiguieron llantas, elemento que sobra en cualquier estación de buses y las rellenaron con mantas para que quedaran acolchadas y cómodas. Cuando llevaron al interior de la estación a los perritos, estos no tardaron en ubicarse en cada una de ellas.