Río Blanco, para turistear en Peña Miller

Aunque sabemos que Peñamiller es otro de los municipios de Querétaro, a veces es muy poco visitado por turistas, pues no es uno de los lugares más promovidos. Lo cierto es, que Peñamiller tiene una historia increíble, poco conocida y muy interesante. Además de tener mucho que ofrecer para quien busque una aventura en la naturaleza.

El nombre de Peñamiller se traduce como Piedras al Millar o cerro de Peñascos. Según los estudios realizados recientemente, el actual municipio de Peñamiller estuvo poblado por grupos serranos desde hace más de veinte siglos, así lo demuestran los petrograbados que se encuentran en la rivera del río Extorás, los que tienen dicha antigüedad.

También se encuentran objetos y figuras de cerámica de personajes encontrados en La Plazuela, Camargo y Alto Bonito, que datan del Siglo VIII.

Estos objetos tienen influencia Tolteca y entre las que se encuentran figuras femeninas que pueden ser sacerdotisas, de una gran señora o diosa Quechquemitl y un enredo alrededor del cuello y en las orejas unos pendientes largos y grandes, pipas y diversos animales.

Para “turistear”… Río Blanco.

Es un pueblito escondido con abundancia de agua cristalina de manantial.

Cuenta también con yacimientos de oro, plata, plomo y zinc.

Digno de visitarse es el molino giratorio de madera rústico (arrastre), que trabajó Don Gregorio Aguilar Vargas.

Además tiene pinturas rupestres y cohesillos, y más de 20 bocaminas de mercurio, grutas, cascadas; un templo construido en el siglo XIX en honor de San Miguel Arcángel con su Cristo Negro.

También se puede acampar en el desarrollo eco turístico del Cerro del Sombrerete, donde se pueden encontrar venados cola blanca y gozar de la vista panorámica del lugar.