Es bien sabido que un restaurante con una estrella Michelin goza de gran fama y no tiene un día sin clientes, y que solo los mejores pueden aspirar a tener no una ni dos, sino tres estrellas de este tipo.

Pero el restaurante francés Le Suquet no quiere eso, no porque no quiera ser el mejor restaurante del mundo, sino por la presión que supone ostentar este galardón.

Debido a esta presión el chef del restaurante, Sébastien Bras, solicitó a la Guía Michelin que le retirara sus tres estrellas para “ser más libre” y poder cocinar sin sentir tanta presión.

En ese entonces la biblia gastronómica le dijo que tenía que estudiar el caso y finalmente este martes cumplió su petición y anunció que permitirá al restaurante ser retirado del prestigioso listado en la edición 2018 que será publicada el próximo lunes.

Al respecto, el chef comentó que se trató de una decisión familiar y que lo meditaron cuidadosamente antes de actuar. “Me sentiré libre, sin preguntarme si mis creaciones gustan o no a los inspectores Michelin” aseguró el chef.

El estrés que puede sufrir un chef inspeccionado por la Guía Michelin es real y bastante intenso, a ellos se les inspecciona entre dos y tres veces por año y nunca sabes cuando lo harán, por lo que cada día uno de los 500 platos que se sirven en promedio en un restaurante puede ser probado por un juez que determine si el restaurante es o no digno de figurar en la lista.

[Con información de El País]