Cuando uno se muda a una nueva casa y no está acostumbrado a los ruidos que hace o esos pequeños detalles que pueden causar confusión no es raro que piensen que se trata de una casa embrujada o que está habitada por fantasmas, pero cuando esta justificación es usada por el presidente de una nación para no vivir en el palacio presidencial, vale la pena mencionarlo.

La semana pasada ante la sorpresa de todos el presidente brasileño, Michel Temer, y su familia, se mudaron del palacio presidencial a la residencia del vicepresidente.

Temer, su esposa Marcela y su hijo Michelzinho, de 7 años, vivieron en el palacio presidencial menos de dos semanas, de acuerdo con el propio presidente, esto se debió a que la residencia del vicepresidente es más acogedora y su familia está más acostumbrada a ella al haber vivido ahí desde 2011.

Pero estos no fueron los únicos motivos por los que el presidente brasileño prefirió abandonar el palacio presidencial. En entrevista con la revista Veja, Temer señaló que la residencia presidencial tenía ‘energía negativa’ y hasta mencionó ‘fantasmas’.

«Sentí una cosa extraña ahí. No conseguía dormir, desde la primera noche. La energía no era buena. Marcela sintió lo mismo. Solo a Michelzinho, que se la pasaba corriendo de un lado a otro, le gustó», declaró el mandatario, *»¿Será que aquí hay fantasmas?», finalizó.

Fuente: El Universal.