Obama se despide en Chicago, dónde todo empezó

Ocho años después de haber llegado a la presidencia de Estados Unidos y 10 días antes de irse del cargo, el aún presidente Barack Obama dio un emotivo discurso de despedida en Chicago, “la ciudad dónde todo empezó”.

En su discurso, el presidente tocó temas como el racismo y la discriminación, la economía, la salud, el terrorismo, el próximo presidente y por supuesto, su familia y el tiempo que ha estado al frente de la Casa Blanca.

Cuando Obama llegó, sus simpatizantes gritaban “cuatro años más”, pidiendo un tercer mandato del presidente Obama, uno de los más queridos que ha tenido el país y el mundo entero.

“Sí podemos, sí lo hicimos”, dijo el presidente ante la ovación del público que estuvo más que conforme con los logros de Obama durante los últimos 8 años.

De igual manera, el presidente aseguró que “ha sido el honor de mi vida servirles” y prometió que seguirá trabajando para el pueblo estadounidense “como ciudadano” por el resto de su vida.

Así mismo, el presidente habló sobre la discriminación y los migrantes, pidiendo que dejemos atrás a los estereotipos pues “debilitamos los lazos cuando definimos a unos más estadounidenses que otros”.

“Después de mi elección se habló mucho de un Estados Unidos posracial, esa visión, aunque bien intencionada, nunca fue realista”, confesó el presidente antes de recordarnos que “el cambio solo puede ocurrir cuando la gente se implica, se compromete y se une para pedirlo”.

Durante los últimos ocho años Estados Unidos ha tenido un imporante crecimiento económico y social, el presidente Barack Obama se ha convertido en un ícono de igualdad y respeto, así como de humanidad y esperanzas.