En Papalotla, Estado de México, las autoridades han establecido una serie de multas y sanciones para aquellas personas que alimenten a los perros callejeros y no se hagan responsables de ellos o los adopten.

Esta medida se toma debido al crecimiento desmedido que tienen los perros callejeros y que ponen en riesgo a la población local, no solo por sus agresiones, sino por la posibilidad de contagio de enfermedades.

A través de carteles colocados en todo el municipio, las autoridades advierten que «si algún habitante del municipio alimenta un perro callejero se tomará como de su propiedad y deberá cumplir con todo lo estipulado con anterioridad, y de no ser así se hará acreedor a una sanción de hasta 50 UMAS o hasta 36 horas de arresto administrativo».

De acuerdo con algunos habitantes, muchos perros que deambulan por las calles sí tienen dueños, pero que los mantienen fuera durante la noche.

Por su parte, los comerciantes lamentan la condición en que se encuentran los perros, pero reconocen que la cantidad que hay ya representa un problema, especialmente porque los animales incluso han llegado a entrar a las tiendas y llevarse productos para poder comer, también ocurren casos similares en carnicerías y tiendas de comida.

[Con información de Excélsior]