Mentiras de tres leyendas queretanas

Mentiras de tres leyendas queretanas

Sin afán de importunar a alguien o de triturar ilusiones de maestros de primaria y secundaria creyentes de lo que dicen los libros de la SEP, me permito quitar un poco de lo arraigado y encarnado en la mente de muchos y satisfacer a todos aquellos que gusten de las leyendas así como de la versión real u origen de las mismas.

LA BATALLA DE FUNDACIÓN DE LA CIUDAD

Versiones varias existen de la fundación de la Ciudad de Santiago de Querétaro, pero sin duda la que todos nos sabemos y es más contada, es aquella sangrienta batalla protagonizada el 25 de julio de 1531 (fecha oficial) por los Chichimecas (pueblo aguerrido y sangriento defensor de la región) y otomíes evangelizados liderados por Conin (Fernando de Tapia era su nombre cristiano y no era queretano*) junto con españoles y sacerdotes franciscanos que al notar la inminente derrota de los suyos comenzaron a rezar. Acto seguido el cielo se cierra y aparece montado sobre su caballo con la espada desenvainada el Apostol Santiago, Señor de las Españas (y que aparece en cada batalla que los españoles van perdiendo…)  y detrás de él, una cruz brillante.

Todo aquello cesa la batalla y los chichimecas se inclinan ante tal acontecimiento permitiendo a los frailes evangelizarles, todo a cambio de la fabricación de una cruz idéntica a la que vieron esa tarde en el cielo obscuro y que se supone es la que se puede apreciar dentro del Templo de la Santa Cruz de los Milagros hecha a base de cantera gris (el nombre del templo es por supuesto en honor a la mencionada cruz).

Bueno, pues la realidad de las cosas, es que las fuentes más fidedignas afirman que no hubo tal sangrerío y que fue en realidad una batalla simbólica la que aconteció; ya que Conin era un muy buen comerciante que tuvo el atrevimiento de acercarse a los chichimecas y convencerlos de la fe católica bajo la influencia de Hernán Pérez de Bocanegra. Sin embargo, el orgullo chichimeca no podía simplemente ceder su territorio, por lo que se arregló un encuentro en el cerro del Sangremal entre los dos ejércitos para de esta forma dar paso a la Fundación de mi Querétaro lindo, cerrando el acto al día siguiente con la primera misa de la ciudad.

EL TÚNEL DE MAXIMILIANO

En la mayoría de las versiones que se cuentan de la estadía de Maximiliano de Hambsburgo en el convento de la Cruz, resalta un túnel construido con el fin de facilitar la huida del Archiduque hacia el Cerro de las Campanas en el año de 1867.

Esto es una total falacia, un invento que no tiene mayor fundamento dado que el Archiduque permaneció sólo poco más de un mes en la ciudad y no todo el tiempo en el convento de la cruz, sino que después de éste, pasó a estar aprisionado en el convento de Teresitas y después finalizó en el convento de Capuchinas para hasta ese momento el 19 de junio de 1867 ser trasladado al Cerro de las Campanas y ser fusilado junto con los generales Miramón y Mejía.

EL ACUEDUCTO DEL MARQUÉS

Dice la leyenda que Juan Antonio de Urrutia y Arana, Caballero de la orden de Alcántara y Marqués de la Villa del Villar del Águila, español peninsular matrimoniado llegó a Querétaro y al conocer a Sor Marcela una religiosa de la orden de las Capuchinas, le importó poco su esposa y descaradamente declaró su amor a la monja, ella por su parte se mantuvo casta, mas no dudó en utilizar la fortuna y el amor que aquel Marqués le profesaba para pedirle que  abasteciera de agua a esta ciudad seca y sedienta.

Sin dudarlo, el Marqués puso el 80% del capital, sus conocimientos en ingeniería hidráulica, su supervisión y sus manos para la construcción de aquél imponente acueducto que abastecería de agua traída desde la Cañada (municipio de El Marqués) a toda la ciudad queretana por medio de distintas, hermosas y bien ubicadas fuentes.

Esta historia a pesar de ser la versión más contada, deja al buen Marqués como un hombre que engañó a sus esposa por lo menos de mente, deja a la monja como heroína y muy de lado la verdadera importancia de la imagen representativa de Querétaro por excelencia.

ADEMÁS ES MENTIRA!!!

La verdad de las cosas es: Que el Marqués quería a su esposa, la monja era familiar del matrimonio, el marqués en cuanto llegó se enamoró de Querétaro (no de una religiosa) y notó la escasez de agua en la región gracias a las quejas de varias capuchinas. Él tuvo la iniciativa de la construcción y no se contrató personal para construir aquellos 74 imponentes y resistentes arcos sino que toda la gente puso un poco de ellos y sus manos para hacer llegar el líquido precioso cerca de sus hogares.

*Conin era cacique de Xilotepec, es decir, era del Estado de México