Me regresé a Querétaro en BlaBlaCar 

Siempre he sido partidario del uso del transporte público para moverte en una ciudad, para apoyar al medio ambiente, restar un coche al tráfico de las calles y evitar la cuestión del estrés y pleitos con los demás conductores histéricos.

Cuando hablamos de viajar a otra ciudad o estado no tenemos tantas opciones por tierra, o te vas en autobús o te vas en tu coche.

En esta visita que hice a la Ciudad de México yo ya tenía en mente viajar en BlaBlaCar, ya fuera de ida o de regreso a Querétaro yo quería experimentar esta aplicación que, en pocas palabras, pone en contacto a personas que viajan en su coche de una ciudad a otra, con otras personas que quieren viajar al mismo lugar, para compartir los asientos libres y dividir los gastos del viaje (casetas y gasolina pero mucho más accesible que un boleto de autobús y con la comodidad de viajar en un auto o camioneta.

Así fue como de regreso (CDMX – QRO) conocí a Miguel, luego de evaluar las múltiples opciones de BlaBlaCar de conductores con distintas reseñas, fotografías, autos, tarifas (él me cobró $170 pesos por asiento) y horarios, él me pareció mi mejor opción.

Las reseñas de ninguna forma pueden ser manipuladas por nadie, y para muestra bastó que me metiera a algunos perfiles de mis posibles conductores de regreso; había unos que tenían malas opiniones o ninguna y eso facilitó mi elección.

Con Miguel establecí contacto vía mensajes privados de la misma aplicación y antes de encontrarnos cerca de la estación del metrobus Deportivo 18 de Marzo (una antes de Indios Verdes) hablamos por teléfono solo para avisarme que ya estaba ahí esperándome.

Miguel resultó ser una persona muy interesante y ávido de conocer gente nueva, como ya habrán supuesto, este no era su primer viaje en BlaBlaCar, para que se den una idea, él va todos los fines de la Ciudad de México a Querétaro dónde vive su novia.

Él estudió derecho y estaba por iniciar un proyecto nuevo, el cual no les voy a dar muchos detalles para no cebarlo, pero lo describía como el Uber de los Contadores (ya sé, estudió derecho y le entra a eso de la contabilidad).

Su experiencia más extraña en BlaBlaCar, me contaba, “chutarse” una discusión entre unas señoras cristianas y un chavo liberal con respecto a la homosexualidad.

En el camino todavía recogimos a otro chavo que también venía a Querétaro, él era mi tocayo, Ricardo, estudiaba la carrera de ingeniería ambiental en la Ciudad de Mexico y regresaba con su familia a Querétaro, el como Miguel también era un usuario frecuente de BlaBlaCar.

Su experiencia más alocada, un pasajero que le había reservado 3 asientos para viajar él y su perrito, que todo el viaje se fue en sus piernas por cierto.

En fin, el camino fue muy ameno pues es increíble pero en 2 horas y media puedes conocer a alguien muy bien, llegamos a Querétaro a la zona Centro y nos despedimos con la promesa de tal vez volvernos a encontrar en el trayecto que recorrimos.

Compartir auto con un desconocido puede alarmar a más de uno, sin embargo es una manera económica y rápida de viajar, aparte ya lo decía Miguel, esto es a lo que se le llama economía cooperativa, motor del mundo hoy en día. La verdad me llevé una muy buena experiencia y les recomiendo ampliamente que se descarguen la app o entren directamente a la página blablacar.mx, pruébenla y compártanme su opinión.

Foto: Miguel quedó de mandarme la foto que nos tomamos, sigo esperando…

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