Leyendas de Bernal que debes conocer

Leyendas de Bernal que debes conocer

Bernal es un pueblo lleno de belleza y magia. La majestuosa Peña, el tercer monolito más grande del mundo, gobierna el panorama, convirtiéndolo así en un rincón sin igual en todo el mundo. Sin embargo, como suele pasar con las pequeñas comunidades, también está lleno de misticismo y rumores de lo sobrenatural, pues entre sus pisos adoquinados y paredes de piedra han ocurrido sucesos inexplicables que se cuentan una y otra vez de generación en generación.

En esta ocasión, les compartimos algunas de las leyendas que más se oyen en esta provincia del municipio de Ezequiel Montes, que desde el 2006 se considera Pueblo Mágico.

1.- El Charro Negro:

Cuenta la leyenda que en la periferia del pueblo se aparece un misterioso jinete vestido de negro. Según los dichos y desdichos, es el alma en pena de un antiguo hacendado aficionado a la charrería, quien en vida llegó a matar para su propio beneficio, por lo que ahora lo paga sin poder disfrutar de su descanso en paz. Arrepentido, está obligado a cabalgar todas las noches por las calles y caminos, de vez en cuando asustando a los cristianos que se topan con su fantasmagórica presencia. Cuentan que en medio de la obscuridad sus facciones son imperceptibles, así como el sonido de los cascos de su corcel.

En una ocasión, cuando el Charro Negro atemorizaba a los habitantes, un sacerdote se enfrentó a él, confesándolo de sus pecados. Él estaba dispuesto a asumir el perdón de Dios. Sin embargo, tan grandes eran los males que había causado, que a pesar de recibir el sacramento, no fue perdonado.

2.- La Cueva Perfecta

En su libro “Bernal Mágico”, el escritor Edgardo Cabrera cuenta que en paparte menos conocida de la Peña de Bernal hay una cueva cuya entrada es una circunferencia perfecta. Al interior, cuenta que existe un gran tesoro. No uno de oro ni piedras preciosas, si no de sabiduría: quien lo encontrara, conocería el origen y destino de la humanidad. Sin embargo, según la leyenda, el lugar es custodiado por una inmensa víbora que hace las veces de guardián.

Junto con locales bien familiarizados, en 1992 el aventurero escritor fue en busca del sitio indicado. Lograron identificar la entrada gracias a un helicóptero. Al entrar, se dieron cuenta que el techo de la cueva -que alcanzaban a tocar con las manos- estaba lleno de murciélagos, y lo que estaban pisando era su excremento. Al caer en la cuenta de lo venenosa que es esta sustancia, salieron de la Peña. Uno de sus acompañantes falleció en cuestión de días debido a una seria infección estomacal.

3.- El empresario que robó a Austria

En el mismo libro, Edgardo Cabrera narra como en 1955 se descubrió que un empresario, de nombre Tiburcio Ángeles, cometió un increíble robo al Segundo Imperio Mexicano. En 1867, él era el encargado de llevar 86 mil pesos en monedas recién acuñadas en Pinal de Amoles, hasta la ciudad de Santiago de Querétaro, donde luchaban las tropas imperiales de Maximiliano contra las republicanas de Benito Juárez. Una constancia, firmada por Ángeles, confirma que las monedas llegaron sanas y salvas a Bernal, a un lugar llamado El Mesón de San José. Con esas monedas -cuya producción había sido patrocinada por Austria, país del que era oriundo el emperador- se habría de pagar a los soldados por su valiente lucha.

Unos días después, se conoció que el imperio había caído. Maximilaino y su general, Tomás Mejía, habían sido fusilados. Cuando representantes de la República recién establecida fueron a buscar las monedas, ya no estaban. Lo que sí hallaron, fue un túnel que conectaba el Mesón de San José, con la casa de Tiburcio Ángeles, que ya había desaparecido.

4.- Bernal y sus OVNIS

Es enorme el misticismo que rodea el gigantesco monolito. Tan es así, que los locales Benjamín Pérez y Ernestina -guía de turistas y comerciante- aseguran que han visto misteriosos objetos voladores salir de atrás de la Peña. Sus testimonios sólo se añaden a los cientos que hay al respecto. No sólo en el lugar se puede oír hablar de estos “platillos voladores”, si no que en sitios especializados en la Ufología -rama encargada del estudio de estos vehículos- la peña de Bernal es un lugar muy mencionado. Lo que es un hecho, es que las personas que viven en Bernal aseguran que la peña los carga de energía, lo que las hace tener una longeva vida que puede llegar a superar los 100 años.