Este miércoles, durante su audiencia pública semanal, el Papa Francisco recordó que las misas siempre deben ser gratuitas y nadie está obligado a pagar por ellas bajo ninguna circunstancia.

En presencia de miles de fieles, el Papa habló sobre la celebración eucarística y aseguró que en las intenciones al inicio de ese rito todos son incluidos, «nadie ha sido olvidado y si tengo a alguna persona, parientes, amigos que estén en necesidades o hayan pasado de un mundo a otro, puedo nombrarlos en ese momento, en voz baja…».

El pontífice recordó que «la misa es el sacrificio de Cristo», y que se trata de un servicio gratuito. «Si quieres dejar una limosna, déjala, pero no se paga».

Al final de su audiencia, el pontífice recordó que este viernes se inauguran los Juegos Paralímpicos Invernales en la ciudad de PyeongChang, en Corea del Sur, y destacó que esta clase de eventos pueden servir como un puente entre los países en conflicto y contribuir a la paz entre los pueblos.

[Con información de López-Dóriga]